8. Mejore su salud intestinal

Su intestino es fundamental para la salud general de su cuerpo y si funciona mal o está desequilibrado, puede sentirse perezoso o cansado. Su delicado microbioma intestinal puede verse alterado por muchas cosas, desde los alimentos hasta los antibióticos, e incluso las toxinas ambientales, pero su dieta es, con mucho, el factor más importante.
La investigación ha demostrado la relación entre un intestino desequilibrado y el síndrome de fatiga crónica, y en un estudio se descubrió que los enfermos de SFC tenían niveles más altos de lo normal de bacterias malas y niveles más bajos de las buenas. Otro estudio también encontró una correlación entre los niveles de energía y la salud intestinal – así que si actualmente está experimentando letargo, ¡podría deberse a su intestino!
Comer frutas y verduras ricas en fibra y compuestos antiinflamatorios y aumentar la ingesta de vitaminas del grupo B favorece las bacterias buenas del intestino y desalienta el crecimiento de los microbios malos. Los probióticos también son esenciales cuando se trata de poner a punto su intestino, y puede optar por complementarlos u obtenerlos de su dieta, aumentando su consumo de alimentos fermentados, como el yogur natural vivo, el kéfir y el chucrut.
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