22. Leche de vaca

Si bebes mucha leche de vaca, deberías plantearte cambiar a otra forma de leche, ya que puede ser perjudicial para tu salud. La leche de vaca contiene lactosa, un azúcar que puede ser difícil de digerir y, si eres intolerante a ella, como ocurre con muchas personas, puedes sufrir una serie de síntomas desagradables, como náuseas, hinchazón y calambres.
Algunas personas son intolerantes a la lactosa pero no lo saben, y una forma de averiguarlo es ver cómo te sientes después de tomar leche. Si tienes problemas estomacales poco después de tomar leche, puede valer la pena que te revisen para ver si tienes esta condición.
La leche de vaca también contiene caseína, que puede favorecer el crecimiento de los tumores, y un estudio coreano ha constatado que favorece la aceleración de las células del cáncer de próstata. La caseína constituye alrededor del 87% de la proteína de la leche de vaca y suele utilizarse como polímero para fabricar plásticos porque es un potente aglutinante, pero los científicos están descubriendo ahora que puede no ser tan buena cuando se ingiere. Los estudios clínicos también han indicado que la leche de vaca puede ser responsable de causar asma no estacional y migrañas, así que si puedes cambiar a una alternativa, como la leche de almendras o de arroz, probablemente mejorarás tu salud.











