9. Optar por productos feos

Desde hace años, los supermercados han decidido que las frutas y verduras deben ser “bonitas”. Han decidido que los consumidores no quieren ver zanahorias nudosas ni patatas deformadas. Las encuestas sugieren que esto no es cierto: ¡no creemos en los concursos de belleza en el estante de los productos!
Pero, por desgracia, en general, nuestra elección en el supermercado sigue siendo decididamente perfecta, sin un pepino tambaleante a la vista. Pero los productos feos se siguen cultivando, sólo que se desperdician vergonzosamente y se envían a los vertederos o para alimentar a los animales.
Hasta la revolución de las verduras tambaleantes liderada por empresas como “Oddbox” y “Imperfect Foods”. Estas nuevas empresas innovadoras entregan cajas de alimentos frescos imperfectos a su puerta, por menos de lo que pagaría en un gran supermercado. Además, evitan que se desperdicien millones de toneladas de alimentos, así que, ¿qué es lo que no le gusta?
Resumen:
Investigar sistemas imperfectos de compra de verduras es una gran manera de evitar el desperdicio de alimentos y reducir sus costes, sin dejar de comer alimentos frescos, sanos y nutritivos.











