15. Plátanos

Sí, ¡plátanos! Sabíamos que esto te impactaría. Como alimento, los plátanos son bastante buenos. Están llenos de fibra, que contribuye a la salud intestinal y a la fluidez, y son ricos en micronutrientes como el potasio, la vitamina C y los antioxidantes, que contribuyen a un sistema inmunitario sano.
Pero también son bastante ricos en azúcar, lo que, como hemos aprendido en esta lista de malas elecciones para el desayuno, puede provocar picos y bajadas de azúcar en sangre y tentarnos a picar antes de la hora de comer.
El azúcar es un tipo de carbohidrato, por lo que comer plátanos significa comer muchos carbohidratos, con poca grasa buena y prácticamente ninguna proteína. Así que un solo plátano para desayunar no te servirá de sustento durante mucho tiempo, y tendrás hambre en poco tiempo, ya que no son un alimento completo cuando se comen solos.
Prueba a añadir plátanos a los batidos caseros o a trocearlos y comerlos con una tostada integral. Si añades una fina capa de tu mantequilla de frutos secos preferida, añadirás un impulso nutricional de proteínas y grasas saludables. Así que vete a por los plátanos, sólo asegúrate de comerlos con algo más para mantenerte lleno hasta bien entrada la mañana.











