1. Ajo

El ajo puede ayudar a perder peso porque es rico en un compuesto llamado alicina, que da al ajo su familiar olor cuando se pica o se machaca. La alicina tiene muchos beneficios para la salud debido a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. El principal beneficio es que es un alimento cardiosaludable, ya que ayuda a reducir la inflamación y el estrés oxidativo, lo que a su vez protege el sistema cardiovascular.
La alicina también ayuda a apoyar un metabolismo saludable que, a su vez, nos ayuda a quemar más calorías en reposo y cuando estamos activos. Cuanto mejor sea nuestro metabolismo, más calorías quemaremos y más eficazmente quemaremos grasa y perderemos peso.
Las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan consumir entre 2 y 5 gramos de ajo fresco al día, es decir, aproximadamente un diente (o entre 0,4 y 1,2 g de ajo seco en polvo). El ajo es excelente para añadir sabor, así que añádalo a sopas, guisos, aderezos, carnes y platos de verduras.
Cocinar el ajo a altas temperaturas puede dañar la alicina, así que cómalo crudo, si usted (y sus seres queridos) pueden soportarlo. O bien, añádalo justo al final del proceso de cocción para ayudar a mantenerlo lo más crudo posible.











