1. Queme calorías sin darse cuenta

Cuando pensamos en quemar calorías, es fácil pensar en sudar en un gimnasio o en salir a la calle. Y aunque el ejercicio vigoroso de este tipo es, en efecto, muy eficaz para quemar calorías, no es la única manera de deshacerse del exceso de calorías que comemos. Si está buscando perder peso, o si simplemente está prestando atención a las calorías que consume, la ciencia detrás de la pérdida de peso o el control de peso es bastante simple: necesitamos quemar más calorías de las que consumimos.
Nuestro cuerpo aprovecha las calorías que ingerimos para alimentar todas nuestras funciones corporales (¡incluso cuando dormimos, quemamos calorías!), incluyendo la digestión de los alimentos, la respiración, el movimiento e incluso el cerebro. Pero si realmente queremos quemar más calorías, tenemos que movernos más (y probablemente comer menos, pero eso es todo subjetivo y depende de nuestro metabolismo y necesidades energéticas: tendremos que comer un poco más si nuestro cuerpo está más cargado de ejercicio, trabajo manual o un niño enérgico, por ejemplo).
¿Y qué mejor manera de moverse más que dar un paseo rápido? El número de calorías que se queman durante una caminata depende de la velocidad a la que se camina, la distancia que se recorre y el lugar por el que se camina. Caminar cuesta arriba o sobre un terreno irregular o rocoso quema más calorías que caminar sobre una superficie plana. Utilice una calculadora de calorías para saber cuántas calorías quema en su paseo diario. Si tienes un reloj inteligente, también te dirá lo que estás quemando, así como tu ritmo y distancia.











