13. Pan blanco y margarina

¿A quién no le gusta una crujiente tostada blanca con una pasta para untar derretida por encima? El problema de comerlo regularmente en el desayuno es doble. En primer lugar, el pan blanco. El pan blanco se elabora con harina blanca, que es una harina que ha sido procesada para eliminar la parte integral y marrón. Al hacerlo, además de los granos enteros, también se eliminan las vitaminas beneficiosas, especialmente las del grupo B.
Una mejor opción es el pan integral, que está hecho de trigo integral sin procesar o mínimamente procesado, con todos sus nutrientes beneficiosos.
En segundo lugar, si nuestra elección de pasta para untar es la margarina, nos arriesgamos a consumir más grasa de la que deberíamos. Todos los productos para untar contienen alguna cantidad de grasa, incluso los bajos en grasa. La margarina no es diferente, pero también ha sido procesada para que pueda ser untada directamente desde el refrigerador. Es durante este proceso cuando se pueden añadir ácidos grasos trans, también conocidos como aceite parcialmente hidrogenado.
Se pide que se prohíban los ácidos grasos trans, ya que se ha cuestionado su posible relación con determinados problemas de salud, como la presión arterial y la hiperglucemia. En el Reino Unido se está eliminando su uso, pero puede seguir estando presente en los alimentos importados.
La mantequilla, aunque tiene más grasa, es una mejor opción ya que no está tan procesada y no contiene grasas trans. Pero en cualquier caso, mantén el pan negro y las pastas para untar al mínimo.











