2. Verduras de hoja verde oscura

Las verduras de hoja verde, como las espinacas y la lechuga, son buenas fuentes de antioxidantes, concretamente de betacaroteno, una fuente de vitamina A, y de luteína, un pigmento que sólo sintetizan las plantas.
Las investigaciones demuestran que los carotenoides que se encuentran en las verduras de hoja verde oscura, como la col rizada o las espinacas, pueden actuar como antioxidantes y aumentar las defensas antioxidantes del organismo, lo que a su vez puede ayudar a prevenir los radicales libres, moléculas inestables que pueden dañar las células de su cuerpo, estropear el ADN y provocar cáncer. Algunas investigaciones de laboratorio han descubierto que los carotenoides de las verduras de hoja verde oscura pueden inhibir el crecimiento de ciertos tipos de células de cáncer de mama, piel, pulmón y estómago.
He aquí algunas verduras de hoja verde oscura para añadir a su dieta anticáncer:
Col rizada, berza, espinacas, col, hojas de remolacha, berros, lechuga romana, acelga, rúcula, escarola, bok choy y hojas de nabo.
El alimento más fácil de comer es probablemente la lechuga. Puede consumirlo varias veces a la semana en diferentes recetas. Asegúrese de cocer al vapor otras verduras como la col y las espinacas para conservar todos los nutrientes.











