8. Aperitivos salados

Cuando sudamos, perdemos valiosos electrolitos que no sólo nos dan sed, sino que también nos hacen desear la sal. Derrochamos en patatas fritas saladas, pero no nos hacemos ningún favor.
Las patatas fritas saladas y los frutos secos no sólo contienen altos niveles de grasas saturadas (lo que las hace muy calóricas y poco beneficiosas, sobre todo si nuestro objetivo es perder peso), sino que estos alimentos ricos en cloruro de sodio (el nombre químico de la sal de mesa) agotan un importante electrolito: el potasio.
Necesitamos cuatro veces más potasio que sodio en nuestro cuerpo, y ayuda a regular la función muscular y la presión arterial. Pero podemos alterar el equilibrio al consumir sal, especialmente después de un entrenamiento. Si tenemos antojo de sal después de hacer ejercicio, lo más probable es que en realidad tengamos antojo de potasio. Así que opta por alimentos ricos en potasio, como plátanos, patatas, tomates y habas.
Resumen:
Los alimentos ricos en sodio y salados agotan los niveles de potasio, por lo que si tienes antojo de sal, puede que te falte potasio. En su lugar, intenta consumir alimentos ricos en potasio, como los plátanos y las habas.
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