Pescado azul

Los estudios sugieren que las personas que consumen niveles bajos de ácidos grasos omega 3 son más propensas a desarrollar un estado de ánimo bajo y depresión. Se cree que los ácidos grasos omega-3 ayudan a preservar la integridad de las vainas de mielina que rodean las células nerviosas, protegiéndolas de los daños.
Todavía no está claro qué factores pueden provocar daños en las células nerviosas, pero ahora se sabe que el estrés y la depresión están relacionados con daños estructurales en las células nerviosas. Por lo tanto, una dieta rica en ácidos grasos omega-3 podría ayudar a prevenir este daño y, por lo tanto, reducir nuestro riesgo de depresión.
El pescado azul, incluido el salmón, el atún, la caballa y las sardinas, son buenas fuentes de ácidos grasos omega-3. Intente comerlos al menos dos veces por semana. Las sardinas son un desayuno económico y fácil cuando se sirven en tostadas, y el salmón y el atún van bien con verduras al vapor y puré de patatas dulces.











